SANTA CLAUS (nuestro Papá Noel)
Como creo que aún hoy hay gente que le reclama a Santa Claus que
no le haya traído lo que pidió, les pido que sigan atentamente las
peripecias que el pobre Santa tiene que padecer todos los años.
Aquí va:
Existen aproximadamente dos mil millones de niños en el mundo.
Sin embargo, como Santa Claus no visita niños musulmanes, ni judíos
ni budistas, esto reduce su trabajo en la noche de Navidad y sólo
tiene que visitar 378 millones de chicos.
Con una tasa promedio de 3,5 "niños" por casa, se convierte en
108 millones de hogares (suponiendo que al menos hay un niño bueno por
casa). Santa Claus tiene alrededor de 31 horas de Navidad para realizar
su trabajo, gracias a las diferentes zonas horarias y a la rotación de
la Tierra, asumiendo que viaja de este a oeste (lo cual parece lógico).
Esto suma 968 visitas por segundo. Como quien dice, para cada casa
cristiana con un niño bueno, Santa tiene alrededor de 1/1000 de segundo
para: estacionar el trineo, bajar, entrar por la chimenea, llenar las
botas de regalos, distribuir los demás regalos bajo el arbolito, comer
los bocadillos que le dejan, trepar nuevamente por la chimenea, subirse
al trineo... y llegar a la siguiente casa.
Suponiendo que cada una de esas 108 millones de paradas están
equidistribuidas geográficamente, estamos hablando de alrededor de 1248
metros entre casa y casa. Esto significa, un viaje total de 121 millones
de kilómetros por segundo... es decir, casi tres veces la velocidad del
sonido.
Hagamos una comparación: el vehículo más rápido fabricado por el hombre
viaja a una velocidad máxima de 44 km/seg. Un reno convencional puede
correr (como máximo) a 24 km por hora o lo que es lo mismo, unas siete
milésimas de kilómetro por segundo. La carga del trineo agrega otro
elemento interesante. Suponiendo que cada niño sólo pidió un juguete de
tamaño mediano (digamos de un kilo), el trineo estaría cargando más de
500.000 toneladas... sin contar a Santa Claus. En la Tierra un reno normal
NO puede acarrear más de 150 kg. Aun suponiendo que un reno pudiera
acarrear diez veces el peso normal, el trabajo, obviamente, no podría ser
hecho por ocho ó nueve renos. Santa Claus necesitaría 360.000 de ellos,
lo que incrementa la carga otras 54.000 toneladas... sin contar el peso
del trineo.
Más allá de la broma, 600.000 toneladas viajando a 1.040 km/seg sufren una
resistencia al aire enorme, lo que calentaría los renos, de la misma forma
que se calienta la cubierta de una nave espacial al ingresar en la
atmósfera terrestre. Por ejemplo, los dos renos de adelante, absorberían
1403 quintillones de joules de energía por segundo cada uno... por lo que
se calcinarían casi instantáneamente, exponiendo a los renos siguientes y
creando ensordecedores “booms” sónicos. Todos los renos se vaporizarían en
un poco más de cuatro milésimas de segundo... más o menos cuando Santa
Claus esté a punto de realizar su quinta visita.
Si no importara todo lo anterior, hay que considerar el resultado de la
desaceleración de 1.040 km/seg. En 0.001 de segundo, suponiendo un peso de
Santa Claus de 150 kg. Estaría sujeto a una inercia de fuerza de
2.315.000 kg. Rompiendo al instante sus huesos y desprendiendo todos sus
órganos, reduciéndolo al pobre Santa Claus a una masa sin forma aguada y
temblorosa.
Si aun con todos estos daños, los enoja que Santa Claus no les haya traído
lo que pidieron este año, es porque son tremendamente injustos y
desconsiderados.
Texto extraído de MATEMÁTICA... ¿ESTÁS AHÍ?, de Adrián Paenza
ok ya entendi! esta navidad no hay regalos, mejor VOLVER.